Dejando la cuestión principal de la notícia, el más que probable "portazo" deliberado y calculado de este militar en desacuerdo profundo con los métodos y fines de sus jefes, lo más interesante es comprobar el juego de intereses que reflejan los grandes conglomerados mediáticos, que constituyen una de los soportes vitales del sistema partitocrático vigente.

"El general ha pedido disculpas por su «error de juicio» y ha recordado en un comunicado que goza de una carrera marcada por la «integridad profesional». No tanto si se tiene en cuenta que ya en West Point batió récords de castigos por sus borracheras e insubordinaciones y que en Irak firmó el falso informe que encubría la muerte por 'fuego amigo' del jugador de fútbol americano Pat Tillman, y después se vio involucrado en episodios de abusos y torturas en el campamento Nama."
Es muy probable que McChrystal haya terminado descubriendo que los verdaderos enemigos de los Estados Unidos de América no están en la cordillera del Hindukush, sino en los despachos de su propio país.