miércoles, 29 de noviembre de 2017

LOS ÉXITOS DE MURSILIS I

Sus ecos nos han llegado principalmente a través del edicto de Telepinu, y por algunas alusiones de Hantilis, sucesor de Mursilis I ( CTH 10-13).

Tras una primera etapa de consolidación cuando el rey era joven, y tal vez bajo la rgeencia de un oscuro perosnaje llamado Pimpira, posteriormente Mursilis I actuó decididamente en el norte de Siria y en Mesopotamia.

Desarticuló el reino de Iamhad tomando su principal centro, la ciudad de Alepo ( CTH 11). Según reza el edicto de Telepinu "Él (rey) venció a Alepo, y destruyó Alepo y llevó cautivos y posesiones de Alepo a Hattusa". Pero su acción más espectacular fue la incursión sobre Babilonia, el gran centro de poder de Mesopotamia desde los inicios del II milenio a.c. Los decadentes sucesores de Hammurabi se habían visto cada vez más encerrados en los alrededores de su capital por la proliferación de principados hurritas y kassitas. El desdichado Samsudita fue el último gobernante de la estirpe de Hammurabi. La crónica babilonia 20 deja pocas dudas: "En el tiempo de Samsudita, el hombre de Hatti marchó contra Akkad". El hecho debió ocurrir en torno a 1595 a.c, según la hipótesis cronolólogica más aceptada

Mucho tiempo después, Mursilis II recordaba las hazañas de su antecesor homónimo:

"Ya antaño, el país de Hatti, con la ayuda de la diosa del Sol Arinna usó su furia contra los países circundantes, como un león. Y es más, la usó para destruir cualquier (ciudad como) Alepo y Babilonia, las posesiones de toda la comarca, la palata, el oro y los dioses ̶  los usaron para colocarlos ante la diosa Sol Arinna ̶"
(KUB XXIV )

Comprobamos como el prestigio suscitado por la captura de Babilonia resonó durante siglos. Sus efectos prácticos fueron sin embargo, limitados. Demasiado alejada del centro de poder hitita y con los hostiles principados hurritas situados en la ruta más directa, Babilonia no podía ser retenida. Mursilis I se conformó  con un importante botín, pero los beneficios territoriales fueron para los kassitas, que posiblemente habían actuado como aliados o incitadores de la atrevida expedición hitita.